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Cuarentena, el día después

Muchos runners esperamos impacientes el día en que termine la cuarentena, o al menos nos dejen entrenar al aire libre, para salir a correr como locos a las calles, parques y sendas.

Ahora bien, ¿muchos nos preguntamos en qué condiciones vamos a volver al trote? Probablemente no. Seguramente creemos que volveremos a la «normalidad», salvo algunos ajustes y una pequeña progresión de los ejercicios.

Pues bien, según el kinesiólogo Fernando Jorge esto no será así. Cuando salgamos del enclaustro empezaremos prácticamente de cero, más allá de los entrenamiento que ahora estemos haciendo en casa. Por lo tanto, tendremos que tener mucha paciencia, ceñirnos estrictamente a los que nos manden nuestros profesores e, incluso, hasta replantearnos los objetivos de este año si teníamos pensado correr un desafío importante.

Fernando es trail runner, kinesiólogo universitario (MP 538), con un posgrado en “kinesiología deportiva de alto rendimiento”, y en su Tucumán es director de Kinemax®, “Centro de Kinesiología y Fisioterapia Deportiva de Alto Rendimiento” (click acá para acceder a su perfil de Facebook).

En la columna que te presentamos a continuación, el profesional nos explica los recaudos que deberemos tener en cuenta una vez que podamos salir a entrenar a la calle pero, sobre todo, nos llama a los runners a tomar conciencia porque, repite una y otra vez, cuando concluya la cuarentena no seremos los mismos que éramos cuando empezó.

Los runners esperamos ansiosos el día que podamos salir a correr. Deberemos tener en cuenta que empezaremos de cero y que no podremos salir a entrenar a lo loco.

Cuarentena. El día que volvamos a hacer deportes

Por Fernando Jorge

“Mucha gente sufre de esta particular ceguera

que impide ver lo que es visible a simple vista”

Thérése Bertherat

No habría que ser Thérése Bertherat para darnos cuenta de ello, solamente mensajear a un amigo o compañero de entrenamientos y preguntarle qué objetivos tiene en mente, cuantas ganas de salir a “fondear”, qué hará después de que termine todo esto. Solo basta  con mirar la cantidad de “challenguers” por redes sociales, o mirar el pasillo de nuestro edificio o el fondo de nuestro vecino, para darnos cuenta que nunca se dejó de “¿entrenar?” corriendo kilómetros y kilómetros alrededor de una pileta, maratones en los balcones, subiendo cantidades de pisos por las escaleras, nadando horas y horas con un chaleco atado a una pared, subiéndose a un rodillo para hacer equilibrio cuando jamás en la vida lo volveremos a hacer. Es a ese momento al que esta Fisioterapeuta y  Académica Francesa se refería, ya hace varios años atrás. Pero claro ella no hablaba de los deportistas sino a kinesiólogos, médicos y profesores de educación y a cuanto estudioso del cuerpo Humano existía.

Pero… ¿Qué es lo que no estamos viendo? ¿Qué es lo que el ojo humano o la ansiedad o las pseudo realidades de las redes nos tergiversan? En estos tiempos todos tenemos la necesidad de correr, nadar, andar en bicicleta, “hacer vida sana”, pero justo en estos tiempos cuando todos queremos ser “sanos” físicamente peleamos con los “dos demonios” para poder salir del claustro y el aburrimiento. Y pasa por todos lados esa mirada mezquina de nuestro ego que no nos deja ver a este mundo que está detenido en un tiempo que corre, que encierra, que enferma, que lucha, que empobrece, que muere ¡Qué muere!

No hay especificaciones técnicas de cómo y cuando hacer deportes, lo que sí sabemos es que no debemos apartarnos del contexto bio-psico-social a nivel mundial que estamos viviendo, donde los niveles energéticos del planeta están bajos, donde hasta la contaminación se ha frenado, donde los animales silvestres coparon las grandes ciudades, donde hace más de un mes que no tenemos el estímulo específico de nuestro deporte, repitiéndose en nuestro esqueleto, donde lo único que  corre más rápido es el río y los profesionales de la salud en un nosocomio.

Teniendo presente que estamos inmersos en una pandemia que acecha nuestra era, creada por quien fuera con el objetivo que sea, es nuestra responsabilidad como seres pensantes, como animales racionales, pero por sobre todo como seres humanos, accionar en función de esa elaboración mental y comenzar a vivir nuestro deporte, planteado desde otros paradigmas ¿Pero cómo podremos elaborar esos procesos mentales aquellos que no pudimos resolverlos? Y la respuesta está en quienes tenemos la obligacion moral y profesional de ayudar, que somos a los que se refería Bertherat. Aquí entran también entrenadores, corredores experimentados y hasta los nuevos “modelos sociales”, los influencers.

Porque debemos hacernos cargo de la responsabilidad social y emocional que tenemos cada uno. Porque detrás nuestro hay gente que nos ve, nos sigue y  cree en lo que decimos. Si yo como kinesiólogo no soy capaz de mostrarte usando el sentido común pero sobre todo a través de la ciencia, que tan nocivo o que tan grande es el stress mecánico que sufren tus articulaciones al correr en un balcón, debería replantearme mi profesión, la cual amo.

Como kinesiólogo y corredor me es necesario decir que el día que volvamos a nuestras sendas, a nuestras pistas, a nuestras calles, seremos todos iguales, porque el tiempo habrá corrido para todos igual, los que somos lentos seguiremos siendo lentos, no generaremos una estructura neuronal nueva en 40 días haciendo lo que nunca hicimos (correr en círculos, subir cientos de pisos, etc.), ni tendremos más fuerza porque todos los días levantamos dos bidones de 20 litros llenos de agua. No la tendremos porque la transferencia de fuerza y  velocidad no estuvieron presentes de manera necesaria durante este tiempo que estuvimos en casa.

Por lo tanto a la hora de volver tendremos que ser más pacientes de lo que fuimos durante todo este tiempo, deberemos empezar de cero, entendiendo que cero es un nivel bajo, un nivel que sólo  tuvimos cuando recién empezamos.

Dicen los que saben, “no perdimos un mes calendario, perdimos 3 meses entrenados”. Porque el entrenamiento no sólo es correr,  pedalear, nadar, o darle a una pelota. Los entrenamientos buscan aumentar un potencial y el humano es una unidad bio-psico-social-emocional por lo tanto dicho entrenamiento es mucho más que sólo llevar a cabo series de ejercicios previamente establecidos, es tejer  todo un entramado alimentario, emocional, social. No nos olvidemos de los tan nombrados “entrenamientos invisibles”.

Entonces Fernando, ¿esto es peor que la cuarentena? Permitime responderte citando nuevamente a Thérése: “Nuestro cuerpo es nosotros mismos. Somos lo que parecemos ser pero nos negamos a admitirlo. No nos atrevemos a mirarnos. Por lo demás, ni siquiera sabemos hacerlo. Confundimos lo visible con lo superficial. Sólo nos interesamos por lo  que no  podemos ver”.

Por muchos kilómetros más… recuerda que más no siempre es mejor…

El kinesiólogo Fernando Jorge es trail runner. Foto: gentileza Eco Extremo.

Foto tapa: gentileza Cristian Amador, archivo Ultra Cerro Arco

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David Agurto
2 years ago

Exelente publicacion sicologica del Kinisiologo . Gracias