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Nunca darse por vencido…

La vida siempre da posibilidades: te podés caer, incluso con graves consecuencias, pero, si te esforzás, podés levantarte. El deporte es la mejor metáfora de este concepto: si perseverás, más allá de lesiones o derrotas, siempre da revancha.

De este concepto puede dar fe Coqui Pérez Magnelli que, luego de una lesión por su práctica en el rugby, se dedicó a la natación y terminó cruzando el Nahuel Huapi, uno de los lagos más rebeldes y difíciles que hay en el país.
«Coqui» posa con su medalla de finisher, luego de cruzar el Nahuel Huapi.
 
El desafío
 
Cruce Internacional a Nado del Lago Nahuel Huapí, Prueba Enriqueta Duarte, es el nombre de la competencia que le permitió a Coqui cumplir su hazaña personal.
Este desafío no lo puede realizar cualquiera ya que para poder participar en él hay que postularse presentando los antecedentes deportivos a un comité de cinco integrantes, encabezados por Enriqueta Duarte (*), una gloria de la natación nacional.
Momento de la largada.
La largada se realiza desde la costa Arroyo Castillo, sita en Neuquén, y la llegada es en el playón de San Carlos de Bariloche, Río Negro.
La distancia que los atletas deben cubrir oscila entre los 9 y los 13 kilómetros (el largo a cruzar varía según las fuerzas del viento y olas reinantes). Asimismo, la temperatura del agua ronda entre los 10ºC y 13ºC.
En la costa de Bariloche está la llegada de la competencia.
«En el agua soy feliz»
Cuando entrevistamos a Coqui sobre su hazaña, comenzó, entusiasmado, a contarnos algo de su vida deportiva, fundamental para entender su filosofía de vida, la que, en definitiva, le permitió concretar su sueño.
«Hasta los 38 años jugué al rugby en el Mendoza Rugby Club. Cuando dejé la práctica con la ovalada tenía lesionadas las vértebras cervicales y lumbares, por lo que me aconsejaron que me dedicara a nadar», destacó.
Así las cosas, la natación pasó a ser parte fundamental de su vida. Y describe que para él «el agua es un disfrute, donde no siento el cansancio ni el frío y donde, si bien no soy muy rápido, tengo una gran resistencia». Luego lanza, orgulloso su gran conclusión: «En el agua soy feliz».
Es bueno señalar además que Coqui practica triatlón con la guía del legendario Raúl Turco Lemir.
 
«Coqui» junto a sus colegas de nado que cruzaron el Nahuel Huapi.
Sueño hecho realidad
Luego de entender el lugar que ocupa la natación en la vida de Coqui podemos pasar a vivir su aventura en el Nahuel Huapí.
Así, nos relató, casi sin dejarse interrumpir: «La carrera fue el 12 de marzo, largamos cerca de las 9 de la mañana desde las costas neuquinas, frente al Puerto San Carlos, de Bariloche, Río Negro, el lugar de la llegada. Una lancha de Prefectura nos llevó al punto de partida. Este año las condiciones fueron muy duras por el viento reinante y por las olas. La temperatura del agua era de 11°C…»
La belleza del Nahuel Huapi es tan grande como su superficie…
Tras dos horas y 48 minutos de ininterrumpido braceo, a lo largo de poco más de 9 kilómetros entre las embravecidas aguas, a sus 53 años de edad, Coqui cumplió uno de los «sueños» de su vida. Es que siempre que veía el Nahuel Huapí y su belleza imponente se decía «tengo que cruzarlo».
Al relato de la aventura deportiva le agrega otra gran vivencia: recibir una copa de la mano de Enriqueta Duarte, una gloria de la natación nacional, que cuenta entre otras hazañas ser la primera persona que cruzó el Nahuel Huapí (1963) y la primera mujer latinoamericana que atravesó el Canal de la Mancha (1951). «Fue muy emocionante», dice, orgulloso, al respecto. También relata que una vez que concluyó la travesía, de la organización del Cruce, le contaron que en sus 11 ediciones, él fue el primer mendocino en realizarlo.
Cabe acotar que este año 17 atletas formaron parte de  la competencia, que fue ganada por el barilochense Ricardo Farengo, tras 2 horas y 11 minutos de nado.
«Coqui» junto a su ídola Enriqueta Duarte y el ganador de la competencia.
 
Detalles del lugar de la hazaña
 
• Composición del Nahuel Huapí:
– Agua químicamente pura (agua de deshielo)
– No tiene sales ni minerales (sólo se puede encontrar tierra llevada por
el viento)
• Temperatura:
– En marzo oscila entre los 10ºC y 13ºC en la superficie (11°C fue el día
de la competencia)
• Aspecto: (agua potable)
– Es transparente
– Límpida
– Incolora
– Insípida
• Profundidad:
– Se cree que es de alrededor de 700 mts. (promedio)
• Otras características:
– Puede tener corrientes, olas y soplar vientos de distintas direcciones,
llegando a provocar oleaje.
(*) Enriqueta Duarte. Gloria de la natación nacional. Fue la primera mujer latinoamericana que, en 1951, cruzó  a nado el Canal de Mancha, con un tiempo récord de 13 horas y 26 minutos. También fue la primera persona que cruzó en 1963 el Nahuel Huapi (sin traje neoprene). Fue representante olímpica argentina en Londres 1948 (100 metros libres, 400 metros libres y la posta 4 x 100 metros). También cruzó el lago Lácar (1965) y los ríos Orinoco y Caroni en Venezuela (1998). Peronista de la primera hora («luego de Evita, soy la peronista número dos», dice orgullosa), sufrió la persecución de la Revolución Libertadora (el golpe que derrocó a Perón), que le prohibió competir dentro y fuera del país, lo cual la obligó a exiliarse para continuar con su carrera (con el gobierno constitucional de Arturo Frondizi se levantó el veto). En 1976, por la mala relación con su marido, se vio obligada a exiliarse en Venezuela, donde residió casi 30 años. Actualmente vive en San Telmo, Ciudad de Buenos Aires. Hoy con sus 87 años de edad llenos de vitalidad y lucidez organiza, todos los años, el cruce al Nahuel Huapí del cual Coqui fue protagonista.
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Claudio Pereyra Moos

Periodista por pasión, más que por profesión. Ultramaratonista de montaña que corre tras ideales: traspasar metas de carreras difíciles, trabajar por una sociedad más justa, viajar para conocer nuevos horizontes.