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Carlos Becerra ganó la MIM

El corredor de trail sorprendió en sus primeros 42K de calle y, con una carrera cerebral, se quedó de manera impecable con la maratón madre de Mendoza. En Damas, la estadounidense Sarah Garthe dominó ampliamente. Entre todas las distancias corrieron, en una agradable mañana, cerca de 7.000 atletas.
Carlos Becerra (izq.) mantuvo un picante duelo con Diego Balmaceda.

El sanrafaelino, hoy residente en Luján de Cuyo, Carlos Becerra aplicó una sabia estrategia y se quedó de manera inobjetable con la Maratón de Mendoza, la antiguamente denominada MIM (Maratón Internacional de Mendoza).

El Run Mountain disputó la carrera con Diego Diego Balmaceda hasta el kilómetro 35, aproximadamente, momento en el cual aplicó un furioso cambio de ritmo que le permitió sacar una buena ventaja al sanluiseño. La renta que obtuvo sobre su inmediato perseguidor fue tan grande que, a pesar de sufrir calambres en los últimos 2 kilómetros de carrera, cruzó la meta con más de cuatro minutos a favor. Tercero, lejos, terminó el sanmartiniano Bruno Barsotti, profesor líder del team Proactive.

Pasando en limpio, el podio masculino, con los tiempos respectivos, quedó constituido por Carlos Becerra (2h24m27s), Diego Balmaceda (2h28m46s) y Bruno Barsotti (2h33m57s).

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Podio masculino de los 42K. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Felicidad de principiante

“Estoy muy feliz, esta fue mi primera maratón de calle y tenía como objetivo hacer un tiempo de 2 horas y 35 minutos y al final culminé en menos de 2 horas y 25 minutos”, declaró Carlitos a Mendoza Corre mientras esperaba que lo llamaran al podio para recibir los premios que merecidamente había ganado.

Al hablar del desarrollo de la carrera, el trail runner dejó entrever que su experiencia en carreras de montaña le sirvió de mucho para quedarse con el triunfo.

Es que -afirmó- se siente fuerte en las subidas y ese factor fue clave para ganar. Detalló que salió desde el vamos a un ritmo fuerte, compartiendo la punta con Balmaceda. Contó que se dio cuenta que en las subidas el puntano aminoraba la marcha. Por eso optó por ir junto a su adversario y, desde el kilómetro 25, aproximadamente, en la subida de la calle Guardia Vieja, que desemboca en la Panamericana, decidió “apretar”. Balmaceda le siguió el ritmo durante los próximos 10 kilómetros, donde predominan las subidas. Así las cosas, desde ese momento, el Run Mountain imprimió un cambio de ritmo furibundo que le permitió sacar una holgada ventaja. Faltando dos kilómetros, empezó a sentir calambres, lo que lo obligó a detenerse brevemente. Sin embargo, la renta que había obtenido le permitió seguir en la punta y cruzar la meta tranquilamente.

Becerra, en el podio, resaltó un noble gesto de Balmaceda. Es que en el kilómetro 21 de carrera se vio obligado a parar para orinar. Por ese percance, el puntano aminoró la marcha para esperarlo y, así, continuar juntos la competencia. Sin duda, un acto de caballerosidad deportiva, de esos que el running nos tiene acostumbrados.

Con acento yanki

La estadounidense Sara Garthe, una desconocida, pero excelente runner, ganó de punta a punta y de manera avasallante sin dejarle chances a sus adversarias, sacándole más de ocho minutos a su inmediata perseguidora.

La norteamericana clavó el cronómetro en dos horas, 57 minutos y 51 segundos. Completaron el podio las mendocinas Vanina Yudica (3h06m02s) y Yanina Moreno (3h07m20s) de los teams Kumaras y Mendoza Trail, respectivamente.

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Sara Garthe corrió con una sonrisa. Foto: Claudio Pereyra Moos.

“Quería bajar las tres horas”

Garthe es nacida en un pueblo chiquito, de no más de 5 mil habitantes, llamado Perú (leyó bien lector), muy próximo a la famosa y gran ciudad de Chicago. No obstante, hace 13 años que vive en Punta Arenas, Chile. Con la de hoy, lleva corridos 13 maratones.

“Mi objetivo no era ganar, quería bajar las tres horas, por lo que estoy muy feliz en haberlo conseguido”, detalló la oriunda de la primera potencia del mundo. Respecto a su estrategia, consignó: “Empecé a un ritmo rápido que, por suerte, lo pude mantener a lo largo de los 42 kilómetros. Los últimos tres kilómetros los sufrí mucho porque el circuito era difícil”. Luego agregó: “Fue maravilloso correr en un lugar que una no conoce y que es tan hermoso”. No quiso dejar de contar que entrena on line de la mano del destacado maratonista de su país Ron Tabb, líder del team Speed Striders y famoso en las décadas de los ’70 y ’80 (llegó a clasificar a los JJOO de Moscú, al que no fue por el recordado boicot de EEUU en contra del entonces régimen comunista). Para concluir, nos habló de sus próximos objetivos: correr en junio el Grand Marathon de Minnesota y en noviembre el maratón de Nueva York.

Podio femenino de los 42K. Foto: Claudio Pereyra Moos.

El día y el circuito

Los pronósticos indicaban que hoy iba a amanecer frío y nublado con probabilidades de lloviznas.

Parece que la energía de los runners retrasó el ingreso del sistema frontal que se esperaba luego de casi dos días de viento zonda y la mañana se presentó despejada y fresca a las 8, hora de la largada. Con el transcurrir del tiempo, ese frescor fue mutando a una temperatura muy agradable para correr porque no superó los 15°C o 17°C. Recién después de las 13 horas, cuando llegaban a la meta los últimos runners, el cielo empezó a nublarse y moderadas ráfagas de viento enfriaron la atmósfera.

Los más de 1.100 runners que corrieron los 42K tuvieron que enfrentar a uno de los circuitos más difíciles del país porque su pendiente negativa predominante (-601m) exigió en demasía sus cuádriceps, rodillas y tobillos. Asimismo, debieron vérselas con un desnivel positivo nada desdeñable para una carrera de calle: +138m.

Como siempre, la maratón empezó en el Puente Colgante de Cacheuta (1.264 msnm) y discurrió por Panamericana, carriles Saénz Peña y Guardia Vieja (ambos en Vistalba), nuevamente Panamericana, Corredor del Oeste, Boulogne Sur Mer hasta los Portones del Parque San Martín (777 msnm).

En la 23° edición de la Maratón de Mendoza, los corredores debieron afrontar un obstáculo más: por las obras en la Panamericana, desde el kilómetro 30 transitaron por dos tramos de ripio de no más de un kilómetro de largo entre ambos.

Hubo dos tramos, cortos, que se corrieron sobre tierra por las obras de la Panamericana. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Los 21K masculinos

Acá, el circuito fue el mismo que el de los 42K, pero comenzó en Vistalba, a la altura del barrio homónimo sito sobre el carril Sáenz Peña. Su desnivel positivo fue de 33 metros, mientras que el negativo llegó a 264 metros.

El podio masculino fue copado por los sanrafaelinos del team Km0 Marcelo González (1h07m16s) y Jorge Cerda (1h08m32s) y por el bonaerense oriundo de Chacabuco Lucas Baez (1h08m58s).

González ganó de punta a punta con comodidad ya que en ningún momento peligró su liderazgo. Respecto a su futuro, contó que desea correr el medio maratón de Buenos Aires para bajar su mejor marca personal (1h09m), obtenida en esa misma carrera el año pasado.

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Podio masculino de los 21K. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Los 21K femeninos

El podio de las Damas quedó constituido por la de Córdoba Capital Silvana Marchisio (1h17m09s); por la sanrafaelina, residente en Mendoza y miembro de Magoo Team, Paula Narvaéz (1h18m29s) y por la chilena Karen Torrealba (1h18m40s).

La cordobesa no le dio chance a sus adversarias: ganó de punta a punta y mantuvo un ritmo demoledor. Para destacar la perfomance de Narváez que hace apenas 14 días corrió la maratón de Boston con un tiempo de 2h47m27s.

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La cordobesa Silvana Marchisio. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Los 10K masculinos

El circuito fue el mismo que el de los 42K, pero comenzó en el Corredor del Oeste, a la altura del barrio Palmares Valley. Su desnivel positivo fue de +21m, mientras que el negativo de -164m.

Los tres primeros chicos fueron el Team Olímpico Saúl Vega (30m31s), el Lavalle Athletic Juan Martín Fernández (30m34s) y el sanluiseño Jonathan Ledesma (31m03s).

Acá hubo una lucha encarnizada entre los dos primeros que, para describirla, lo mejor es ir al relato del ganador: “Salí a correr en 3’10’’ (el km), o por debajo de ese ritmo, de acuerdo a la estrategia de mi entrenador (Cristian Malgioglio). Sabía que Juan Martín corre muy bien y muy prolijo. También que Jonathan Ledesma es un excelente corredor. Bueno, la idea era poder correr en ese grupo. Sabía que es una carrera rapidísima y no estaba como quería, pero sí venía entrenando más o menos bien. Hasta el kilómetro 8, Juan venía adelante y en algún momento pensé en no seguirlo porque iba muy bien y se lo veía firme. Sin embargo, lo conecté en el kilómetro 9 y logré hacerle una pequeña diferencia y ahí me armé y logré aguantar hasta el final. Debo reconocer la gran carrera de Juan, impecable como siempre. Es un gran honor poder competir con gente así. Estoy súper feliz de poder lograr mejorar la marca en este circuito. Agradezco a todas las personas que me acompañan: a mi familia, al grupo Team Olímpico, con mi profesor Cristian Malgioglio, y a mi gente de Jaime Prats y General Alvear”.

Respecto al futuro, Saúl contó: “Mi próximo objetivo es, en mayo, la Carrera de la Revolución de San Rafael. Después veremos”.

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Saúl Vega (6524), Juan Fernández (5000) y Jonathan Ledesma (5151). Foto: Nico Lancellotti de NL Fotos.

Los 10K femeninos

El podio de las chicas lo coparon la Outdoor Pesari Camila Cioffi (34m37s), la sanluiseña Andrea Quiroga (37m27s) y la sanjuanina Agostina Atencio (38m25s).

Los tiempos hablan por sí solos. La carrera fue enteramente de Camila que confirmó el excepcional momento que atraviesa: en febrero logró clasificarse al mundial de trail de Innsbruck (Austria), modalidad Km Vertical, y en esta oportunidad quería bajar los 36 minutos, lo cual logró con creces.

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Camila Cioffi y su ritmo demoledor. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Participativa

A las 10 de la mañana, desde los Portones del Parque San Martín, largaron los 4K promocionales.

Al ser participativa, esta carrera no tuvo clasificación, pero contó con una aceptable participación.

Parte del pelotón de los 4K. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Historias de vida

Las maratones, y carreras en general, son propicias para resaltar maravillosas historias de vida que se esconden detrás de cada runner.

A continuación, te pasaremos algunos ejemplos de ello, no sin antes aclarar que, al pie de esta nota, además, tendrás los sociales, con una amplia variedad de fotos de atletas en plena carrera.

Ella sigue con nosotros. Conmovedor fue ver llegar a la meta a Natalia Vergara portando una bandera en honor a su profe Agostina Bellene, que hace poco decidió marchar al cielo tras sufrir un cruel cáncer (click acá para conocer su historia). “Gracias Agos Bellene”, rezaba el estandarte que, antes de la carrera, fue desplegado por todos los alumnos de la amada profesora líder del team Urban Running.

Natalia Vergara. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Ejemplo de vida. El que dieron Ángel y su mamá Fernanda. Corrieron los 10K. Demostraron que nada es imposible y que todo es cuestión de voluntad.

Fernanda y su hijo Ángel. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Viejos son los trapos. Maravilloso por donde se lo mire fue lo de Edgardo que, con 82 años, se le animó a los 21K. Corrió con él Andrea, su compañera de Team Olímpico.

Edgardo y Andrea. Los alienta la murga La Batida de Coco. Foto: Claudio Pereyra Moos.

La dignidad del trabajo I. En víspera del Día Internacional del Trabajador, homenajearemos a las personas que, con su tarea, permiten que todos los años se pueda realizar la Maratón de Mendoza. Comenzaremos destacando el trabajo de los integrantes de los puestos de hidratación. En este caso, con simpatía, Micaela y Vanesa dieron agua a los maratonistas en el kilómetro 37,5 de carrera.

Micaela y Vanesa. Foto: Claudio Pereyra Moos.

La dignidad del trabajo II. Otra chica que con alegría atendió en los puestos de hidratación fue María, más precisamente a la altura del kilómetro 25 de carrera.

María en el puesto del km 25. Foto: Claudio Pereyra Moos.

La dignidad del trabajo III. Ismael fue un banderillero que estuvo en el Corredor del Oeste, a la altura del famoso viaducto sito enfrente al taller municipal de Godoy Cruz.

Ismael en el Corredor. Foto: Claudio Pereyra Moos.

A puro ritmo I. Las batucadas que la organización dispuso a lo largo del recorrido fueron fundamentales para darle fuerza a los corredores cuando sus piernas flaqueaban por el titánico esfuerzo. Empezaremos con los chicos de la murga El Rejunte, que estuvieron sobre el Corredor del Oeste, poco después de Palmares Valley.

La murga El Rejunte. Foto: Claudio Pereyra Moos.

A puro ritmo II. Los tres chicos que mostramos a continuación tocaban un contagioso ritmo brasilero. Son amigos y su batucada no tiene nombre, por lo que los bautizamos como “Los Sin Nombre”.

Los Sin Nombre. Foto: Claudio Pereyra Moos.

A puro ritmo III. La Samba Limao tenía un papel muy importante para los runners porque estaban a escasos 2 kilómetros de la llegada.

Samba Limao. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra «brava» I. Estefanía y Leona se fueron hasta el Corredor del Oeste para alentar a sus compañeros de team ¡Aplausos por su compañerismo!

Estefanía y Leona. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” II. Emilio Cicero le dio fuerza a sus hijas Valentina, que corrió 10K, y Emilia, que se le animó al maratón ¡Amor paterno!

Emilio Cicero. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” III. La mendocina Ángeles y la cordobesa de Río IV Cecilia hicieron hinchada por sus amigos y por los runners en general.

Ángeles y Cecilia. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” IV. Los mendocinos Julia, Jorge y Laura no quisieron dejar de alentar a los suyos y, desde temprano, estuvieron en el Corredor del Oeste, cerca de Palmares Valley.

Julia, Jorge y Laura. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” VI. El caballero y la dama de la siguiente foto se fueron pedaleando hasta la intersección del Corredor con Panamericana para transmitir buena energía a los atletas.

Al fondo, los ciclistas que alentaban a los runners. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” VII. Adolfo y Daniel batían con furia sus palmas para que los runners no flaquearan en un momento decisivo de la competencia, en el kilómetro 25.

Adolfo y Daniel. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” VIII. Las sanrafaelinas Cecilia y Analía se movilizaron a la altura de la YPF de la Panamericana para decirle a su amiga Andrea que estarán donde sea para apoyarla.

Cecilia y Analía. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” IX. Los porteños Cristian, Carolina y Viviana dijeron presente a 10 kilómetros de la meta.

Cristian, Carilona y Viviana. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” X. La familia Campi fue a alentar a un amigo.

La familia Campi. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” XI. Nancy, con sus hijas Ema y Constanza, quiso estar presente para darle fuerza a su hermano Patricio Mercado.

Nancy con sus hijas Ema y Constanza. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Barra “brava” XII. Espectacular lo de las damas que mostramos a continuación que, a metros del final, con un cartel que rezaba “Vamos que ya hiciste lo más difícil”, fueron vitales para los atletas.

Hinchas de lujo. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Hermandad latinoamericana I. La MIM es una carrera cosmopolita porque participan runners de todo el mundo, especialmente de Latinoamérica. Como muestra de ello, a continuación, mostraremos atletas de diversos países de Sudamérica. Comenzamos con Carlos, que llegó desde Asunción, Paraguay.

Carlos llegó desde Asunción. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Hermandad latinoamericana II. El amigo brazuca que mostramos a continuación iba tan rápido y concentrado que no le pudimos preguntar su nombre, pero lo mismo lo elegimos como representante de los cientos de cariocas que vinieron a Mendoza.

Brasilero en acción. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Hermandad latinoamericana III. Maik, de Montevideo, fue una cabal muestra de la garra charrúa.

Garra charrúa. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Hermandad latinoamericana IV. Desde Chile, cruzó la cordillera Javier Badillo.

Javier Badillo. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Corriendo a paso redoblado. Felipe es integrante del Ejército Argentino. Vino desde la Escuela de Caballería de Buenos Aires. Orgulloso, portaba una remera con un mapa de las Islas Malvinas.

Felipe. Foto: Claudio Pereyra Moos.

¡No olvidar! Los tres runners de la siguiente foto corrieron 42K y llegaron desde Ezeiza, Provincia de Buenos Aires. Son integrantes de un grupo especial de la policía bonaerense que se dedica a desactivar explosivos. Con un grupo de camaradas, fundaron el team Récord y, orgullosos, corrieron con una musculosa que insta a no olvidar a los héroes que fallecieron en 1982 en nuestras Malvinas.

Los chicos del team Récord. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Ser querible. Como no podía ser de otra forma, Antonio Tello Vargas, anduvo por la zona de llegada de la carrera para retratar con su cámara de fotos momentos inolvidables de la Maratón de Mendoza.

Antonio Tello Vargas. Foto: Claudio Pereyra Moos.

“Tano” trotamundo. Gaetano Fresa es un italiano que recorre el globo para participar en diferentes competencias. “Corro por pasión y para recaudar fondos para dos organizaciones italianas sin fines de lucro que se ocupan de niños y jóvenes discapacitados y enfermos”, explicó a Mendoza Corre. En unos seis meses tiene pensado dar la vuelta al mundo. Al respecto nos dijo que, desde enero, ya corrió las medias maratones de Marrakech, Dubai, Tel Aviv, Malta, Cancún (México), La Paz (Bolivia) y Sao Pablo. En nuestro país, ya fue parte de la Media Maratón Ciudad de Mendoza y hoy de los 10K de la MIM. Luego partirá a Santiago de Chile y Australia.

Gaetano corre por la causa de los discapacitados. Foto: Gaetano Fresa.

Leyendas I. Como no podía ser de otra manera, los Mendoza Marathon Runners no podían ausentarse, somo lo atestiguan ésta y las siguientes dos fotos.

Mendoza Marathon Runners en acción. Foto: Mendoza Marathon Runners

Leyendas II. Este grupo de los Mendoza Marathon Runners participó en los 42K.

Mendoza Marathon Runners. Foto: Mendoza Marathon Runners

Leyendas III. Este grupo de los Mendoza Marathon Runners participó en los 21K.

Mendoza Marathon Runners. Foto: Mendoza Marathon Runners.

Bonaerenses buena onda. Los chicos del team MM posaron para Mendoza Corre. Son del partido bonaerense de Monte Grande.

Team MM. Foto: Claudio Pereyra Moos.

Siempre llegan “Alto”. Los chicos de Alto Running no podían estar ausentes en la maratón madre de Mendoza. Como de costumbre, participaron en masa.

Los chicos de Alto Running. Foto: Nico Lancellotti de NL Fotos.

Video

A continuación te mostramos la largada de los 21K con un video de Leonel Ibarra.

Sociales

Buscate en la galería de fotos del pie de página, donde colocamos un gran número de runners en pleno trote.

Importante: podés usar cualquiera de las fotos de esta nota pero siempre, y bajo cualquier circunstancia, citando la fuente, mendozacorre.com

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Claudio Pereyra Moos

Periodista por pasión, más que por profesión. Ultramaratonista de montaña que corre tras ideales: traspasar metas de carreras difíciles, trabajar por una sociedad más justa, viajar para conocer nuevos horizontes.