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Lorena Cuello, imparable

Desde General Alvear hasta la élite nacional, la fondista mendocina reconstruyó su carrera tras las lesiones, compite sin apoyo económico y proyecta el salto al maratón. Un perfil que cruza territorio, resiliencia y rendimiento.
Lorena Cuello en A Pampa Traviesa 2026.

Santa Rosa (La Pampa). Avenida San Martín. A las 9:16:40 cruza la meta. Da unos pasos más y se deja caer. Rodillas al asfalto, manos al rostro. Llora. A la distancia, la imagen emociona: acaba de ganar y de escribir un nuevo récord de media maratón para Mendoza.

En General Alvear, al sur de Mendoza, correr no es solo entrenar. Es hacerlo en un territorio donde el viento es parte del paisaje, el clima es seco y el esfuerzo no se negocia. En ese oasis productivo sostenido por el Río Atuel, donde la lógica del trabajo cotidiano impone disciplina y constancia, Lorena Cuello construyó su carrera casi en silencio.

Correr es una manera para traspasar la frontera. Conocer -y hacerse conocer- más allá.

Si la Diagonal Pellegrini pudiera hablar, probablemente diría que nadie la recorrió tantas veces como ella. Y si la recta infinita de asfalto de la calle Agustín Álvarez tuviera memoria, lo reconocería: “Sí, la he visto pasar. Como el viento”.

En esas calles de General Alvear, entre entrenamientos solitarios y rutinas repetidas, Lorena Cuello fue construyendo mucho más que resistencia: también pertenencia. Rodeada por sus compañeros de TRISPORTS, fue tejiendo vínculos en las siestas largas del sur mendocino, recuperándose bajo la sombra de los álamos —postales típicas del lugar— después de jornadas exigentes que, sin saberlo, la estaban empujando hacia la élite.

No hubo un punto de partida épico. Llegó al atletismo casi por casualidad. Pero con el tiempo, ese impulso inicial se transformó en método, y el método en rendimiento. Hoy, convertida en una de las fondistas más competitivas de nuestra provincia, su historia no se explica solo en marcas: se sostiene en la capacidad de reconstruirse.

En diálogo con Mendoza Corre, Lore elige empezar por donde muchas veces terminan otras carreras: el momento de mayor fragilidad.

El cuerpo como límite y aprendizaje

— Venís de un proceso marcado por lesiones. ¿Cómo fue ese regreso?

— “Después de las lesiones quedás con mucha desconfianza, incertidumbre. La lesión más complicada la tuve el año pasado, estuve dos meses sin poder correr y volver fue muy de a poco, escuchando mucho el cuerpo, que había quedado bastante resentido. No podía sumar mucho kilometraje, tenía que tener mucho cuidado con los trabajos de calidad. No es fácil volver a sentirse fuerte después de las lesiones, y esa desconfianza a veces influye mucho en una carrera”

En el alto rendimiento, el margen de error es mínimo. Pero en el fondo, donde el volumen de entrenamiento es determinante, una lesión no solo interrumpe: desordena todo. En el caso de Lorena, ese proceso no fue lineal. Hubo intentos, retrocesos y una sensación persistente de incertidumbre.

— ¿Qué cambió a partir de eso?

— “No todos los años han sido iguales de buenos. He tenido años buenos y años malos y a veces uno no sabe en qué radica eso. El cuerpo responde diferente. Tuve años muy críticos con lesiones, busqué mil maneras de sentirme mejor y a veces nada funcionaba. Hoy trato de escuchar al cuerpo. Antes quizás me exigía demasiado; cuando uno es más joven es más cabeza dura y piensa que siempre se va a recuperar, y no es así. La experiencia me enseñó que tengo que saber parar, descansar y no correr cuando estoy lesionada

Ese cambio de lógica —de la exigencia constante a la gestión inteligente del esfuerzo— no es menor. Es, en muchos casos, lo que define la continuidad de una atleta en el tiempo.

De las calles del sur mendocino a la élite

Bajo la conducción del entrenador Gustavo Pérez, en el equipo TRISPORTS, Lorena Cuello fue moldeando su perfil como fondista. Su evolución fue progresiva: de distancias más cortas hasta consolidarse en 10K y media maratón, siempre mejorando sus registros.

Entrena en las calles de su ciudad, entre fincas y caminos abiertos, y complementa en la pista de granulado volcánico del polideportivo local. En un lugar donde los recursos de alto rendimiento son limitados, la constancia se vuelve estructura.

Ese proceso empezó a reflejarse en resultados concretos a partir de 2021, cuando comenzó a posicionarse en el plano nacional. Participó en un campus de entrenamiento de la Confederación Argentina de Atletismo junto a los mejores atletas elite de ese momento. Se metió entre las mejores en campeonatos de ruta y pista, y fue construyendo una identidad competitiva.

Entre 2022 y 2023 llegó el salto:

  • Récord mendocino de 10K en ruta: 34:54.
  • Récord provincial en 5.000 metros en pista.
  • Mejor marca mendocina en media maratón: 1h16m40s.
  • Victorias en competencias de calle y presencia constante en el top nacional.

No fue una explosión aislada. Fue el resultado de años de acumulación.

— ¿Qué significa hoy sostener ese nivel?

— “Estoy feliz de poder mantenerme en un nivel, que hayan pasado los años y seguir mejorando marcas, que es lo más difícil. Mantenerse en un nivel deportivo en el que puedas dar pelea a nivel nacional no es nada fácil”.

La frase tiene peso específico. Porque en el atletismo argentino, llegar es difícil, pero sostenerse lo es aún más.

La carrera donde todo encajó

Su última actuación, en el Campeonato Nacional de Media Maratón, en La Pampa, terminó de confirmar ese proceso de reconstrucción. No solo por el resultado, sino por la forma.

—¿Cómo se dio esa carrera?

— “No iba por la marca, habíamos planificado correr a un ritmo de 3:42 por kilómetro, pero la carrera se me dio, me empecé a sentir bien, las piernas respondieron. Salí a un ritmo exigente, alrededor de 3:35 en los primeros kilómetros, y no sentía que me perjudicara. Probé llegar al kilómetro 10 a ese ritmo y según cómo me sintiera decidir si arriesgar. Lo pude mantener toda la carrera”.

La estrategia inicial quedó en segundo plano. Lo que apareció fue otra cosa: lectura de carrera, confianza en las sensaciones y capacidad de sostener el riesgo. “Fui liderando los 21 km en todo momento. En el tiempo final le saqué alrededor de cinco minutos a la segunda”.

El dominio fue claro. Pero lo más significativo no fue la diferencia, sino la sensación de control. Algo que, meses atrás, no estaba garantizado. “Ayer se dio todo mejor de lo que yo esperaba”.

Competir sin estructura

En paralelo al rendimiento deportivo, está la vida: el trabajo, la familia, las obligaciones.

Lorena tiene 32 años y es profesora de lengua y literatura desde el año 2024.

— ¿Cómo es tu situación hoy en cuanto a apoyo?

— “Hoy por hoy no tengo sponsor de marca deportiva, no renové contrato con Fila. Mantengo solo el apoyo de Muscle World y el gimnasio, y ya no tengo ayuda económica del municipio ni de la provincia. Con ese tema estoy bastante nula”.

La respuesta es directa. Y expone una realidad frecuente en el atletismo argentino: la falta de correlación entre resultados y respaldo económico.

En un contexto como el de General Alvear, donde el desarrollo deportivo depende en gran medida del esfuerzo individual, sostenerse en la élite implica una logística silenciosa.

“Trato de no llenarme de horas de trabajo porque el entrenamiento es exigente y a veces tengo que viajar. Entreno todos los días, a veces con doble turno de gimnasio. Trabajo por la mañana y la noche, y dejo las tardes para entrenar”.

Esa organización —trabajo, entrenamiento, recuperación— es la base que sostiene todo lo demás. No hay grandes estructuras. Hay adaptación constante. Cuenta con una base consolidada y un presente competitivo; así el horizonte empieza a descubrirse.

— ¿Qué objetivos tenés ahora?

— “Lo próximo es mejorar mi marca de 10 km en calle, que es récord mendocino, y me gustaría este año debutar en maratón de 42 km”.

El salto al maratón no es un detalle menor. Es un peldaño más en la escala del esfuerzo, otra planificación y otra relación con el cuerpo. Pero también aparece como una evolución natural dentro de su recorrido.

En ese camino, hay algo que parece definido.

Porque si su historia empezó casi por casualidad, en un rincón del sur mendocino donde el alto rendimiento no siempre tiene estructura, hoy se sostiene sobre una certeza más profunda: correr mejor no es solo entrenar más, sino entender cuándo avanzar y cuándo parar.

Y en ese equilibrio, construido entre el paisaje de alvearense, las lesiones y la experiencia, Lorena Cuello sigue encontrando una forma de estar —y competir— entre las mejores.

Lorena Cuello en el Nacional de Cross.

ALGUNAS DE LAS ACTUACIONES MÁS DESTACADAS DE LORENA

2025

  • Carrera de la Mujer McDonald’s Run (10K) – 36:24 (1° puesto)

2024

  • Campeonato Nacional de Cross Country (10K, Morón) – 38:29 (5° puesto)
  • Media Maratón de Buenos Aires (21K) – 1:18:36
  • Media Maratón de Mendoza (21K) – 1:22:24 (1° puesto)
  • Torneo Vendimia (5.000 m pista) – 17:39.42

2023

  • Media Maratón de Buenos Aires (21K) – 1:17:19 (récord mendocino)
  • Maratón Internacional de San Juan (21K) – 1:21:22 (1° puesto)
  • Carrera Maya (10K) – 36:09
  • Grand Prix Sudamericano (5.000m) – 17:28.14 (7° puesto)

2022

  • Corrida Internacional de Cipolletti (10K) – 34:54 (récord mendocino)
  • Maratón de los Dos Años Río Cuarto (10,5K) – 37:27 (1° puesto)
  • Campeonato Nacional de Ruta San Isidro (10K) – 35:37 (5° puesto)
  • Maratón de Mendoza (21K) – 1:18:09 (1° puesto)
  • La Paz Running Nocturno (10K) – 35:51 (1° puesto)
  • Campeonato Nacional Cross Country Río Cuarto (10K) – 39:29 (5° puesto)
  • Torneo Vendimia (5.000m pista) – 17:08.22 (récord mendocino)
  • Torneo pista provincial (5.000m) – 17:58 (extraoficial, 1° puesto)

2021

  • Campeonato Nacional de Ruta San Isidro (10K) – 35:55 (4° puesto)
  • Maratón Internacional de Mendoza (10K) – 35:01 (1° puesto)
  • Maratón Ciudad de San Rafael (10K) – 35:05 (1° puesto)
  • Media Maratón Nocturna Ciudad de Mendoza (10K) – 36:30 (1° puesto)
  • Maratón Nocturna de Malargüe (13K) – 50:34 (1° puesto)
  • 12K de General Alvear – 48:06 (1° puesto)
  • Torneo Aniversario AMAM (5.000m pista) – 17:58.66
  • Campus CADA (Mar del Plata) – participación en preselección nacional

2020

  • Carrera de la Vendimia – 16:20 (1° puesto)2019
  • La Paz Corre Nocturna (10K) – 37:45 (1° puesto)
  • Maratón Internacional de Mendoza (10K) – 37:07 (1° puesto)
  • Maratón Nocturna de Malargüe – 51:19
  • 12K General Alvear – 49:02 (2° puesto)

2018

  • Maratón Ciudad de San Rafael (21K) – 1:29:00 (1° puesto)
  • Media Maratón Ciudad de Mendoza (10K) – 39:35 (1° puesto)
Lorena Cuello en la MIM.

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