El running suele medirse en ritmos, distancias y marcas personales. Sin embargo, hay jornadas donde el reloj pasa a un segundo plano y el verdadero triunfo reside en la conexión humana. Eso es exactamente lo que viviremos el 31 de octubre a partir de las 18:00 horas, cuando el Parque General San Martín reciba la carrera “Correr a Ciegas, Juntos a la Par”, un evento único en la Ciudad de Mendoza a beneficio de la Asociación de Ciegos de Mendoza.
La propuesta no busca determinar quién llega primero, sino recordar que las personas con discapacidad pueden practicar deporte, superando barreras cuando existe el compromiso y la empatía de una comunidad entera. La dinámica de la prueba invita a ponerse, literalmente, en la piel —y los ojos— de un atleta no vidente: los participantes correrán en parejas donde uno de los integrantes llevará los ojos cubiertos por un antifaz durante la mitad del recorrido, guiado paso a paso por su compañero, para luego intercambiar roles en la segunda mitad.
Un desafío de confianza y amistad
Para entender la magnitud de esta experiencia, nadie mejor que Walter Álvarez, destacado atleta ciego originario de General Alvear. Eximio maratonista y poseedor de hazañas de enorme calibre, como haber ido por la cumbre del Coloso de América, el Aconcagua, Walter conoce de primera mano el valor incalculable de tener un guía a su lado.
«Esta carrera tendrá un condimento extra, que es el desafío de correr confiando plenamente en otra persona y, a la vez, vivenciar lo que corremos los que no vemos», reflexiona Álvarez. «Es un desafío para los corredores, para que la gente tome conciencia de que las personas con discapacidad también podemos hacer deporte. Buscando la adaptación —en este caso, de correr con un amigo o un guía— se puede practicar deporte y valorar eso también. Nosotros sí o sí necesitamos un guía, y bueno… empieza siendo un guía para correr y termina siendo un gran amigo».
Sus palabras sintetizan el alma del proyecto: la guía no es solo un soporte físico a través de una soga o un brazo, es un lazo de profunda amistad y respeto mutuo.
Recorridos y modalidades
La largada estará ubicada sobre la emblemática Calle Del Rosedal, a pocos metros al sur de la Escultura de Diana y Endimión (clic acá para la ubicación). La cita contará con dos alternativas diseñadas para que toda la familia y deportistas de todos los niveles se sumen a la causa:
- Modalidad Competitiva (6 km): Consistirá en dos vueltas al circuito del Lago del Parque General San Martín. Cada integrante de la dupla correrá 3 km con el antifaz puesto mientras su compañero lo guía, alternando el rol al completar la primera vuelta.
- Modalidad Participativa / Familiar (1 km): Pensada para quienes desean participar caminando o trotando a ritmo recreativo. Comprende 500 metros de ida por la Calle Del Rosedal hacia el sur con el antifaz, y 500 metros de regreso invirtiendo los roles.
Inclusión, empatía y compromiso solidario
El evento representa un llamamiento abierto al respeto y la toma de conciencia sobre cómo encaran la vida cotidiana y deportiva las personas con discapacidad visual. Además de generar visibilidad e integración, la totalidad de lo recaudado será destinado al valioso trabajo comunitario que realiza a diario la Asociación de Ciegos de Mendoza.
Las inscripciones ya se encuentran abiertas con cupos limitados. Podés asegurar tu lugar ingresando al sitio oficial de inscripciones en Sport Timer Argentina.
Hay metas que solo se alcanzan cuando alguien camina o corre al lado nuestro. Este 31 de octubre, sumate a una jornada donde la meta más importante es llegar juntos.
Imagen de tapa: creada con IA.

