La ciudad gallega de Pontevedra (España) se vistió de fiesta entre el 24 y el 27 de septiembre para albergar la Gran Final del XXXVIII Campeonato Mundial de Triatlón, el evento cúspide del circuito organizado por la Unión Internacional de Triatlón (World Triathlon) y la Federación Española de Triatlón (FETRI). Con una convocatoria multitudinaria que superó los 5.000 deportistas de 83 naciones y cinco continentes —alcanzando casi 5.400 participantes al sumar a los guías paralímpicos y equipos de relevos—, la cita reflejó la magnitud de esta disciplina a nivel global.
Desde gigantes estructurales como Reino Unido (848 atletas) y Estados Unidos, hasta delegaciones unipersonales de países como Uruguay, Marruecos, Senegal o Palestina, el planeta triatlón convergió en el noroeste ibérico. Europa lideró la nómina con 2.416 competidores, seguida por América con 1.986.
El trazado: técnica, público y espíritu urbano
El éxito del evento estuvo respaldado por un circuito integrado de manera impecable en la trama urbana de Pontevedra, reconocida mundialmente por su modelo de peatonalización:
- Natación: se desarrolló en las aguas del río Lérez, con punto de partida en las inmediaciones del puente de Los Tirantes y la Avenida de Bos Aires.
- Ciclismo: un trazado muy dinámico y más técnico de lo habitual, demandando máxima concentración al transitar por arterias principales como la Avenida de Compostela.
- Carrera a pie: un recorrido enteramente llano y veloz que serpenteó por las inmediaciones del centro histórico de la ciudad, arropado por el constante aliento del público.
- Meta: la ansiada línea de llegada se instaló en el interior del estadio de atletismo del Centro Gallego de Tecnificación Deportiva (CGTD).

Presencia mendocina y argentina: esfuerzo a puro pulmón
Entre la armada argentina, los nombres de la provincia de Mendoza volvieron a dejar su huella a base de garra y dedicación personal.
Grupos de Edad: la vigencia de Mario Delpodio
En la modalidad Sprint (750m natación, 20km ciclismo y 5km carrera), el experimentado triatleta mendocino Mario Roberto Delpodio firmó una actuación memorable en la categoría de 80 a 84 años. Delpodio detuvo el reloj en 1:59:30, ubicándose en un destacado 4° puesto y rozando el podio mundialista que ya había saboreado en la edición anterior disputada en Australia. Un ejemplo inagotable de disciplina y vigencia.
Categoría Sub 23 (Modalidad Standard: 1,5km / 40km / 10km)
En la rama femenina, la coterránea Sofía de Rosas completó una exigente prueba para posicionarse en el 44° lugar con un tiempo de 2:09:02. En tanto, la también mendocina María Emilia Vargas sufrió la rigurosidad del reglamento al ser descalificada tras ser alcanzada por la puntera en el tramo de ciclismo.
En la rama masculina Sub 23, Tiago Muñoz finalizó en la posición 46° (1:52:22), seguido por Valentino Agnelli en el puesto 51° (1:53:57).

Categoría Junior (Modalidad Sprint)
Entre los juveniles masculinos, el mendocino Faustino Sabio completó el recorrido en 1:00:38, ocupando la posición 61° en una grilla sumamente competitiva. En damas, la argentina Federica Carletto resultó descalificada al recibir una luz de ventaja por parte de la líder en la etapa de ciclismo.

Cuadro de honor: los podios Élite y categorías formativas
- Élite Masculino: el australiano Matthew Hauser se consagró campeón mundial (1:39:31), escoltado en un electrizante final por el portugués Vasco Vilaca (1:39:31) y el británico Alex Yee (1:39:35).
- Élite Femenino: la francesa Cassandre Beaugrand se llevó la corona mundial con un registro de 1:50:52, seguida por las británicas Georgia Taylor Brown (1:51:57) y Kate Waugh (1:52:23).
- Sub 23 Masculino: victoria del francés Nils Serre (1:46:01), escoltado por Michael Gar (Gran Bretaña, 1:46:22) y Zalán Hóbor (Hungría, 1:46:24).
- Sub 23 Femenino: doblete francés con Ilona Hadhoum a la cabeza (1:58:11), secundada por Léa Houart (1:59:26) y la canadiense Sidney Clement (2:01:06).
- Junior Masculino: podio integrado por Thibault Rivier (Suiza, 54:05), Dinis Ferreira (Portugal, 54:07) y Jelle Kaindl (Austria, 54:17).
- Junior Femenino: triunfo de la húngara Fanni Szalai (59:21), escoltada por las suizas Anouk Danna (59:58) y Kimey Casanova (1:00:39).

Reflexión: la urgente necesidad de políticas deportivas integrales
Ver a nuestros representantes medirse en el máximo nivel internacional genera orgullo, pero también impone un análisis honesto. Las descalificaciones por la «regla del lapeado» (ser alcanzados en ciclismo por las potencias) o las diferencias de minutos en los parciales no son reflejo de una falta de talento o entrega de los atletas argentinos; son el síntoma directo de una brecha estructural abismal.
Mientras que las potencias europeas y anglosajonas cuentan con centros de alto rendimiento integrados, tecnología de vanguardia, financiamiento estatal constante y un circuito federativo sólido desde las bases, los deportistas argentinos suelen costearse pasajes, equipamiento y logística de su propio bolsillo o mediante esfuerzos familiares desgastantes.
Para acortar esta distancia no alcanzan las heroicas iniciativas individuales ni el talento natural. Argentina necesita con urgencia rediseñar sus políticas deportivas: garantizar centros de desarrollo territorial, apoyo económico previsible para juveniles en etapa formativa y un calendario nacional de alta exigencia. Solo así podremos darles a nuestros triatletas las herramientas necesarias para competir en igualdad de condiciones en el concierto mundial.
Fotos: Instagram de la World Triathlon (retocadas con IA).



