La pista del Centro Alto Rendimiento Deportivo (CARD) de Santa Fe fue testigo de una verdadera gesta. En la jornada de cierre de ayer del atletismo en los XII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, la Selección Argentina de Atletismo escribió páginas de pura valentía, corazón y coraje. Un broche de oro para una edición que ya es considerada la de mayor nivel técnico e histórico de este evento.
La representación albiceleste completó un balance sobresaliente en el medallero de la disciplina: 4 títulos sudamericanos, 4 medallas de plata y 8 de bronce, demostrando el crecimiento y la vigencia de los atletas nacionales ante potencias continentales como Brasil, Colombia y Venezuela.
Casetta y Levaggi: reinas del mediofondo y la resiliencia
El turno vespertino de la última jornada desató la euforia del público local. En su esperado regreso a la alta competencia internacional, la marplatense Belén Casetta brindó una lección de estrategia y categoría para retener su cetro suramericano en los 3.000 metros con obstáculos. Casetta manejó los ritmos a voluntad y se escapó con jerarquía para cruzar la meta en 9:35.44, pulverizando el récord de los Juegos que ostentaba la colombiana Muriel Coneo desde 2014.
En esa misma prueba, la gran heroína de la delegación argentina, Micaela Levaggi (quien venía de consagrarse campeona en los 1.500 m y 5.000 m), completó un despliegue físico brutal corriendo tres finales en apenas tres días. Pese a sufrir una dura caída en la última vuelta, sacó a relucir una garra conmovedora para levantarse, remontar y colgarse la medalla de bronce con 9:49.63.

Presencia mendocina y velocidad pura: Agustín Pinti brilló en el relevo 4×400
La emoción llegó a su punto máximo en las pruebas de relevos, donde la velocidad y el trabajo en equipo entregaron dos de los momentos más épicos de la jornada.
En la posta 4×400 metros masculina, la cuarteta albiceleste integrada por Bruno De Genaro, Juan Ciampitti, el mendocino Agustín Pinti y Elián Larregina regaló una carrera formidable. En un mano a mano electrizante contra el poderoso equipo de Venezuela (encabezado por el campeón sudamericano Kelvis Padrino y figuras de nivel internacional), la posta argentina paró el reloj en 3:06.29 para quedarse con una sacrificada y festejada medalla de plata. La potencia y entrega de Pinti en su relevo sostuvieron las aspiraciones nacionales en una pista prendida fuego.
Por su parte, en el relevo 4×400 m femenino, la cuarteta conformada por Florencia Lamboglia, Noelia Martínez, Guillermina Cossio y Megan Powell detuvo los cronómetros en 3:35.55. Además de subir al podio con la medalla de bronce, las argentinas se regalaron una marca histórica al batir el récord nacional que estaba vigente desde los Juegos de Cochabamba 2018.
Drama, mística y temple en el campo de juego
El dramatismo rozó el límite en el lanzamiento del martillo masculino. El argentino Joaquín Gómez, tras quedar con cinco intentos nulos sobre seis posibles, encaró su último tiro sin margen de error. Con una entereza mental admirable, metió un lanzamiento de 73.46 metros en su sexto intento para colgarse la medalla de bronce detrás de los consagrados chilenos Humberto Mansilla (75.27m) y Gabriel Kehr (75.05m). En la misma prueba, el juvenil Tomás Olivera terminó sexto con 67.14m.
Durante la mañana, el salto triple también le dio alegrías a la Selección. Nazareno Melgarejo se adueñó del bronce tras clavar 15.45 metros en su segundo intento, escoltando a los brasileños Elton Petronilho (16.84m, nuevo récord de los Juegos) y Felipe Izidoro (16.00m).
Otros puntos altos de la delegación fueron el valor de Betsabé Páez (4ª en salto en alto con 1.79m tras superar un calvario de lesiones), Tomás Vega (4º en los 3.000m con obstáculos logrando su marca personal de 8:47.84), Mariam Buenanueva (4ª en el heptatlón con 5.264 puntos), y la posta femenina de 4x100m (4ª con 45.35s).
Un evento para la historia
El atletismo en Santa Fe 2026 bajó el telón dejando un nivel competitivo sin precedentes para la región. La superioridad de Colombia en la velocidad corta con el velocista Ronal Longa, las victorias internacionales en el martillo y saltos, y las numerosas marcas técnicas quebradas confirmaron que estos Juegos marcaron un antes y un después en la pista.
Para la Argentina, el balance va mucho más allá de los números: fue el triunfo de la perseverancia, el trabajo en equipo y el orgullo de representar la camiseta albiceleste en casa.

Fotos: Sebastián Lasquera (web de la CADA).



