En Mendoza Corre sabemos perfectamente lo que significa ponerse los zapatillas. Nacimos del corazón mismo del atletismo popular y conocemos, desde la propia vivencia, cada uno de los sacrificios que realiza un runner amateur. Correr no es solo sumar kilómetros: es gestionar el tiempo, conciliar la vida familiar y hacer verdaderos malabares económicos para cubrir la indumentaria, los traslados y, por supuesto, las inscripciones a las carreras.
En tiempos difíciles, donde la crisis de empleo y los salarios ajustados hacen que todo cueste el doble, la pasión no se detiene. Y nosotros tampoco. Mendoza Corre no hace populismo; Mendoza Corre cree y premia la meritocracia. Podríamos comercializar estas inscripciones o destinarlas a campañas de marketing, pero elegimos recordar que el deporte es, ante todo, humanidad. Por eso, decidimos otorgar liberadas a aquellos atletas trabajadores que nos demuestran día a día que no hay excusa cuando la determinación es de hierro.
Un agradecimiento especial a la Municipalidad de San Martín, cuyo invalorable apoyo hizo posible concretar esta iniciativa y acompañar los sueños de nuestra gente en la Maratón Bonarda.
Los protagonistas de esta edición: historias de esfuerzo y pasión
Conocé a los atletas becados en esta entrega y los motivos que nos llenan de orgullo para apoyarlos en su camino deportivo:
Rubén Ramírez: la victoria de la resiliencia y el amor por la libertad
Rubén es un atleta venezolano que reside en Mendoza desde hace una década, a donde llegó tras el doloroso éxodo provocado por la crisis de su país y el régimen chavista. Con la valentía de quien reconstruye su vida desde cero en suelo ajeno, volcó su pasión deportiva —que en su juventud fue el fútbol barrial— al running mendocino, donde recientemente se coronó como el gran ganador de la Carrera del CEC.
Empleado de comercio, abnegado y feliz junto a su pareja y su hijo de 4 años, Rubén representa el espíritu de superación sin fronteras. En Mendoza Corre premiamos su mérito porque siempre le tenderemos la mano a quienes tuvieron la valentía de dejar su patria en busca de un futuro con dignidad y libertad.

Carla Cañas: ejemplo de fuerza, maternidad y disciplina sin excusas
Carla no solo es una atleta destacada por su nivel, sino también una demostración viviente de la fortaleza con la que los corredores defienden su pasión. Madre soltera de un niño hermoso, cumple jornadas diarias como empleada de comercio hasta las 15 horas. Lejos de ir a descansar, al salir de su trabajo corre a entrenar a sus amigas del grupo Rodeo Running y, posteriormente, encara su propia preparación personal bajo la guía de su profesor Bruno Barsotti.
La elegimos porque encarna a la perfección a la madre que jamás pone excusas. A pesar del cansancio y las exigencias de la rutina, Carla demuestra que la maternidad, el trabajo duro y el alto rendimiento pueden convivir cuando hay amor y disciplina.

Jorge Zalazar: el alma del trabajo duro, la tierra y la superación constante
Jorge es albañil, chacarero y papá; la síntesis perfecta de lo que significa ser un runner de ley. Una anécdota lo pinta de cuerpo entero: un lunes a la madrugada regresó a su casa en Rodeo de la Cruz tras viajar desde la Patagonia, donde el sábado anterior había completado los exigentes 21K del K42 en Villa La Angostura. Sin acostarse a dormir, fue raudo a regar sus tres hectáreas de lechuga. “Las plantas hay que regarlas de noche para que no sufran el estrés del calor; son detalles que hacen la diferencia en la calidad del producto”, nos explicó con la sabiduría del campo. Horas más tarde, esa misma mañana, ya estaba trabajando en la obra como albañil.
Hoy, golpeado por una realidad económica injusta que lo obligó a dejar el cultivo porque le pagaban $2.500 la caja de lechuga (lo mismo que cuesta un kilo en la Ciudad), «Jorgito» sigue adelante trabajando de albañilería, plomería o «de lo que salga». Pese a esas extenuantes jornadas, su plan semanal no se negocia: tras el fondo largo de los domingos en la zona del Arco, los lunes o martes hace un kilometraje de descarga de 10K, los miércoles o jueves realiza pasadas y los viernes completa su fondo de calle. Es imposible no querer a Jorgito y es un honor premiarlo con su inscripción a los 21K de la Maratón Bonarda.

Fotos: Claudio Pereyra Moos (retocadas con IA)
Imagen de tapa: collage creado con IA.



