Por Cecilia Fernández (*)
Después de ASICS le toca a Salomon, y conviene avisarlo desde el arranque: esta nota no se puede escribir con el mismo molde que las anteriores. En Nike, en Adidas y en ASICS el eje era la mediasuela, porque ahí es donde esas marcas concentran su historia y su marketing. En Salomon la espuma es, de lejos, la parte menos interesante de la zapatilla.
Como la marca tiene dos líneas bien distintas —calle y trail— vamos a dividir el análisis en dos entregas. Esta primera es la de montaña, que es donde Salomon juega de local. La de asfalto queda para la próxima.
Una marca que nació afilando cantos de esquí
La historia arranca en 1947, en Annecy, en pleno corazón de los Alpes franceses. François Salomon montó un taller que hacía hojas de sierra y cantos de esquí; su hijo Georges convirtió aquel taller familiar en una compañía internacional. El primer producto verdaderamente propio llegó en 1957: la punta de seguridad “Skade” para fijaciones de esquí. Después vino la bota SX90 en 1979, los sistemas de fijación nórdica, el esquí monocasco.
Recién en 2002 apareció la XA PRO, la primera zapatilla de trail que la marca convirtió en un clásico. En 2005 nació la línea S/LAB, en 2013 la XT-6, y en 2019 Salomon abrió una planta robotizada en Francia. En el medio, dos cambios de dueño: Adidas la bought en 1997 y la vendió en 2005 a la finlandesa Amer Sports, que sigue siendo la casa matriz.
Ese recorrido no es un dato de color. Es la explicación de todo lo que sigue.
Todas las demás marcas de esta serie llegaron a la montaña desde el atletismo. Salomon llegó desde la fijación de esquí. Y una fijación es, esencialmente, un problema de sujeción: cómo mantener un pie firme y alineado sobre una superficie que se mueve, sin que se suelte y sin que se lastime. Setenta y nueve años después, la zapatilla de trail de Salomon sigue resolviendo ese mismo problema. Por eso la marca no vende una espuma con un nombre pegadizo: vende un sistema de cuatro capas que trabajan juntas.
Desde la mirada podológica, ese enfoque es enormemente más útil que el de la superespuma, porque el pie en terreno irregular no necesita rebotar: necesita no moverse de donde tiene que estar.
Las cuatro capas del sistema

Capa 1. La suela: Contagrip, la goma propia
Casi todas las marcas de trail tercerizan la suela: Vibram es el proveedor estándar de la industria, y ya lo vimos en la HOKA Speedgoat y en la New Balance Hierro. Salomon no. Diseña y fabrica su propia goma bajo el nombre Contagrip, y la marca la define no como un compuesto sino como la combinación de “un compuesto de caucho y un perfil de tacos diseñados para las necesidades de tu terreno y tu disciplina”.
Hoy existen cinco familias de Contagrip, según la ficha oficial:
- All Terrain: la versátil, “para la mayor variedad de superficies: mojado, seco, duro o suelto”.
- Mud: compuesto más blando y tacos pronunciados, pensados para penetrar en suelo blando y evacuar el barro rápido.
- Road: tacos anchos y planos para asfalto.
- Winter: flexible en frío, con tacos grandes para nieve.
- Water: tacos anchos y planos que generan “efecto ventosa” sobre roca mojada.
Lo importante es la profundidad del taco, que cambia mucho de modelo a modelo: la Speedcross 6 declara 5 mm (un laboratorio independiente midió 5,8, casi el doble del promedio del mercado), la Genesis 4,5 mm, la Genesis 2 y la Thundercross 4 mm, y la XA Pro 3D V9 apenas 3,5 mm.
Mi lectura: el taco profundo no es “más agarre”, es otro agarre. Sobre tierra suelta o barro, el taco se clava y multiplica la tracción. Sobre roca seca y compacta —que es el 90% de lo que se pisa en el Arco, en el Cerro de la Gloria o en cualquier sendero del pedemonte en verano— el taco alto reduce la superficie de contacto, y menos superficie es menos agarre. Además se desgasta a una velocidad que asusta. Comprar una zapatilla de barro para correr un cerro seco es de las decisiones más caras que veo en consultorio.
Capa 2. El chasis: la pieza que casi nadie mira
Entre la suela y la mediasuela, Salomon mete una estructura que las demás marcas llaman “placa antirroca” y ella llama chasis, con dos versiones: el activeCHASSIS de la familia Genesis —“un chasis para mayor guía, agilidad sin compromisos y libertad de movimiento fluida”— y el 3D advancedCHASSIS de la XA Pro 3D, más rígido y orientado al control del movimiento.
Cumple dos funciones simultáneas. La primera es protectora: interpone una lámina entre la piedra y la planta del pie. La segunda es de control torsional: limita cuánto puede retorcerse la zapatilla entre antepié y retropié cuando el pie apoya sobre una superficie inclinada.
Mi lectura: esta es, para mí, la capa más relevante desde la podología y la que menos se explica en el mostrador. El impacto en trail no es el impacto de la calle. En asfalto la carga es alta pero pareja y previsible; en sendero, la carga es puntual —una piedra de dos centímetros bajo el quinto metatarsiano— y es esa carga puntual la que produce metatarsalgias, sobrecargas de la fascia y hasta fracturas por estrés. La espuma amortigua el golpe global; el chasis distribuye el golpe local. Son cosas distintas y hacen falta las dos.
Capa 3. La horma y el ajuste: sensiFIT, endoFIT, Matryx
Acá está el ADN de la fijación de esquí traducido a tela. sensiFIT es una estructura que abraza el pie desde la suela hasta los cordones; endoFIT es un calcetín interno que, según la marca, “abraza el pie exactamente en los lugares correctos”; Matryx es un textil de alta tenacidad con hilos de Kevlar, liviano y resistente a la abrasión, que la marca usa en la línea Genesis. Se suman la malla anti-debris (para que no entre tierra) y la puntera reforzada.
Y acá hay un dato clínico que ordena todo:
En la revisión sistemática de Viljoen y colaboradores (Sports Medicine, 2021), sobre 16 estudios y 8.644 corredores de trail, el pie fue la localización lesional más frecuente, por delante de la rodilla, la pierna, el muslo y el tobillo. Y entre los diagnósticos más habituales aparecieron, encabezando la lista, las lesiones de piel: escoriaciones y ampollas. En la revisión de Jiang, Sárosi y Bíró (Physical Activity and Health, 2024), las ampollas aparecen en el 20% de los casos y las tendinopatías en el 27,8%.
Traducido: en trail, la lesión que más te va a sacar de un sendero no es una rotura espectacular. Es tu propio pie moviéndose dentro de la zapatilla. El deslizamiento del pie hacia adelante en cada bajada es el que produce la ampolla, el que golpea la uña contra la puntera y termina en hematoma subungueal —la clásica “uña negra”—, y el que obliga a los flexores a trabajar de más para frenar el pie, con la sobrecarga que eso arrastra.
Mi lectura: si hay una cosa que Salomon hace mejor que el resto, es esto. La horma es angosta, envolvente y de sujeción alta en el medio pie. Ahora bien, eso mismo es su principal contraindicación: el pie ancho, el pie con juanete, el pie con dedos en garra o el pie que se hincha mucho en tiradas largas suelen sufrir en una Salomon. No es un defecto de la marca; es una horma con una intención muy definida que no le sirve a todo el mundo. Probátela con el pie cansado, a la tarde, y con la media que vas a usar de verdad.
Capa 4. El cierre: Quicklace
El cordón de tanza con traba, de un solo tirón, con bolsillito en la lengüeta. Es el rasgo más reconocible de la marca y funciona muy bien: rápido, imposible de desatar solo, sin lazadas que se enganchen en un arbusto.
Mi lectura, y va como advertencia: el Quicklace tira de forma pareja de todo el empeine, y esa es su limitación. No permite hacer lazada diferencial —aflojar el antepié y ajustar el tobillo—, que es exactamente la maniobra que uno necesita para una bajada larga. Y como concentra toda la tensión en un punto sobre el dorso del pie, en corredores sensibles puede irritar el tendón del extensor largo del dedo gordo o generar molestias sobre la cuña. Dos soluciones simples: pasar el cordón por el ojal superior extra (el “heel lock”) cuando la zapatilla lo tiene, y no usar el bolsillo de la lengüeta si te queda un bulto duro apoyado sobre el empeine.
Y la espuma, al final
Recién ahora aparece la mediasuela, y Salomon la maneja con tres nombres, según la ficha oficial: optiFOAM (“espuma de EVA liviana y amortiguada para uso de rendimiento”), optiFOAM² (“espuma liviana con absorción y retorno de energía superiores”) y EnergyCell+ (“mediasuela de alto rebote con retorno de energía excepcional”), que es la de los modelos más estructurados.
Ninguna de las tres pretende ser una superespuma. Y hay un número que lo confirma: la Speedcross 6 tiene un retorno de energía medido del 47,4% y la Thundercross del 47,5%, cifras que están en el mismo rango bajo que la ASICS GEL-Venture que analizamos en la nota anterior. No es un defecto: es la definición del producto. Una zapatilla de montaña no está para devolverte energía, está para que no te vayas al piso.
Lo que dice la evidencia sobre bajar cerros
Hay un estudio reciente que vale la pena traer, porque toca de lleno lo que hacemos en Mendoza. Kettner, Stetter y Stein (European Journal of Sport Science, 2025) evaluaron a 17 corredores experimentados corriendo en descenso del 10% a 10 y 15 km/h, con tres alturas de mediasuela: 50 mm, 35 mm y 27 mm.
El resultado es de doble filo: las suelas más gruesas mejoraron la estabilidad global de la carrera, pero el modelo de 50 mm mostró significativamente más eversión de tobillo (p < 0,001), es decir, menos estabilidad específica del tobillo en la bajada. Y el efecto se mantuvo a las dos velocidades.
Mi lectura: esto explica algo que en consultorio se ve todo el tiempo. El corredor compra la zapatilla más alta y más mullida pensando en proteger las rodillas en la bajada del Arco, y termina con un esguince o con una tendinopatía de peroneos. Cuanto más lejos está el pie del suelo, más brazo de palanca tiene el terreno para torcerte el tobillo. En bajada técnica, la altura se paga.
Los modelos y los precios, verificados
Salomon opera en Argentina con locales propios —según la propia compañía, no trabaja con franquicias justamente para poder sostener el asesoramiento técnico en el mostrador—, más una amplia red de puntos de venta multimarca y su tienda oficial online. En Mendoza se consigue en las cadenas deportivas y en comercios especializados de outdoor, además de salomonstore.com.ar con envío a todo el país.
Precios de lista relevados en salomonstore.com.ar al 28 de agosto de 2026:
| Modelo | Suela / taco | Mediasuela | Drop | Precio de lista |
| Alphacross 5 | All Terrain | EVA | — | $159.999 |
| Outscape | All Terrain | EVA | — | $159.999 |
| Alphaglide (uso mixto) | All Terrain | EVA | — | $159.999 |
| Alphaglide GORE-TEX | All Terrain | EVA | — | $169.999 |
| Wattara | All Terrain | EVA | — | $169.999 |
| Thundercross | All Terrain 4 mm | optiFOAM | 4 mm declarado (3 medido) | $189.999 |
| Genesis | All Terrain 4,5 mm | optiFOAM | 8 mm | $249.999 |
| Genesis 2 | All Terrain 4 mm | optiFOAM | 8 mm | $249.999 |
| Genesis Equipe | All Terrain | optiFOAM | 8 mm | $249.999 |
| Ultra Glide 4 | All Terrain | optiFOAM | 6 mm | $249.999 |
| Speedcross 6 GORE-TEX | Mud 5 mm | EnergyCell+ | 10 mm | $269.999 |
| Speedcross 6 GORE-TEX Storm | Mud 5 mm | EnergyCell+ | 10 mm | $269.999 |
| Genesis GORE-TEX | All Terrain | optiFOAM | 8 mm | $269.999 |
| Pulsar | All Terrain 4 mm | optiFOAM² | 6 mm | $269.999 |
| XA Pro 3D V9 | All Terrain 3,5 mm | EnergyCell+ | 11 mm | $299.999 |
Entre la más accesible y la más cara hay menos de dos veces de diferencia: la escalera de precios más comprimida de todas las marcas que analizamos —en Adidas llegaba a ocho veces y en ASICS a casi cuatro—. Es una consecuencia directa de que Salomon no tiene, en el catálogo argentino, línea de competición con placa de carbono. Al cierre de esta nota, la Thundercross estaba con 20% de descuento ($151.999).
Modelo por modelo
- Speedcross 6 GORE-TEX — 32/22 mm, drop 10, 11 oz (≈310 g) de ficha oficial, Mud Contagrip. La zapatilla más vendida de la marca y, probablemente, la más malinterpretada. Es una zapatilla de barro: taco de 5 mm declarado (5,8 medido), compuesto blando, plataforma angosta —104,9 mm en el antepié, de las más finas del mercado— y rigidez torsional alta. El laboratorio, además, midió un drop real de 14,1 mm, bastante más que los 10 declarados. Mi lectura: es una excelente zapatilla para el barro del sur o para un día de lluvia en el pedemonte, y una mala elección para el uso mendocino habitual, que es roca seca y ripio. La plataforma angosta más la altura de taco es una combinación que no recomiendo a nadie con antecedentes de esguince a repetición.
- Genesis 2 — 33,5/25,5 mm, drop 8, 281 g, All Terrain 4 mm, Matryx y activeCHASSIS. Llegó en agosto de 2026, así que es la novedad del catálogo. Terreno declarado: rocoso, técnico y mixto. Mi lectura: si tuviera que elegir una sola Salomon de trail para el corredor mendocino promedio, sería esta. No gana en ningún parámetro aislado, pero es la que menos se equivoca con la mayor cantidad de pies y con la mayor cantidad de senderos de la provincia.
- Genesis Equipe — drop 8, 269 g, All Terrain, optiFOAM, Matryx. La versión más liviana de la familia. Mi lectura: menos zapatilla para el mismo dinero, lo cual está bien si sos liviano y tenés técnica, y está mal si pesás 85 kg y hacés fondos.
- Ultra Glide 4 — 41/35 mm, drop 6, 283 g, optiFOAM, geometría relieveSPHERE. La de máxima amortiguación del catálogo, pensada para fondos largos. Mi lectura: acordate del estudio de Kettner. Con 41 mm de talón, esta es la zapatilla que más cómoda te va a resultar en el llano y la que más atención te va a exigir en la bajada técnica. Muy buena para el corredor de ultra que suma horas en huella ancha; muy discutible para el que baja el Arco a fondo.
- Pulsar — 29/23 mm, drop 6, 283 g, optiFOAM², All Terrain 4 mm, sensiFIT + endoFIT. Poco stack, perfil rápido, terreno declarado rocoso y técnico. Mi lectura: es la más cercana a una zapatilla de ritmo dentro del catálogo local. Pide técnica y pide un pie que tolere sentir el terreno.
- XA Pro 3D V9 — 28,7/17,3 mm, drop 11, 311 g, EnergyCell+, 3D advancedCHASSIS, taco de 3,5 mm. La más estructurada, la más pesada, la de menor amortiguación y la más cara. Mi lectura: honestamente, es más una zapatilla de trekking rápido que de correr, y ese es su mérito. El drop 11 y el chasis rígido la vuelven muy buena para quien camina y trota el cerro con mochila, y para el pie que necesita contención franca. El taco bajo, además, la hace mucho más tolerable en el tramo de asfalto o de calle de tierra hasta la subida.
- Thundercross — 27,6/24,6 mm, drop de 4 mm declarado y 3 mm medido en laboratorio, 271 g, All Terrain 4 mm, rigidez torsional 4/5. Liviana, firme y con muy poca caída. Mi lectura: es la que más me gusta de la gama media, y la que más advertencias necesita. Un drop de 3 mm implica más trabajo del tríceps sural y del tendón de Aquiles en cada paso. Si venís de una zapatilla de drop 10, no la uses para tu fondo del domingo la primera semana: metela de a poco, en salidas cortas, o vas a terminar con una tendinopatía aquílea.
- Alphacross 5, Wattara, Outscape y Alphaglide — la gama de entrada, entre $159.999 y $169.999, con EVA convencional y suela All Terrain de taco moderado. La Alphaglide, con un drop más alto que el resto de la gama, es en rigor una zapatilla de uso mixto: rinde muy bien en la tierra batida del Parque San Martín y en la ciclovía, y se queda corta en cerro. Mi lectura: para quien empieza en senderos llanos, es un punto de entrada razonable. Para el pedemonte técnico, no.
Un párrafo aparte: el Gore-Tex
Hay algo que salta a la vista en el catálogo argentino de trail: buena parte de la gama alta viene con membrana. Speedcross 6 GORE-TEX, Speedcross 6 GORE-TEX Storm, Genesis GORE-TEX, Alphaglide GORE-TEX, XA Pro 3D V9 GORE-TEX Storm.
La membrana impermeable resuelve un problema real —el agua de afuera— a cambio de un costo: reduce la transpirabilidad. Y Mendoza es una provincia seca, con muy pocos días de lluvia al año y con temperaturas altas en la temporada en que más se corre en cerro.
Mi lectura, clínica y sin vueltas: en el pie, una zapatilla que evacúa peor la humedad significa piel macerada, y la piel macerada es piel que se ampolla más fácil y que se coloniza más fácil por hongos. Si corrés en Mendoza, la membrana no es una mejora por defecto: es una prestación específica para nieve, barro y cruces de agua. Si tu escenario es el pedemonte en octubre, la versión sin membrana casi siempre es la mejor decisión podológica. Y si igual elegís la Gore-Tex, cambiate la media apenas terminás y secá la zapatilla con la plantilla afuera.
Conclusión
Salomon es la única marca de esta serie que no te pide que elijas por la espuma, y eso es un mérito. Su lógica —suela específica, chasis que protege y controla, horma que sujeta, cierre rápido— viene directamente de la fijación de esquí, y es una lógica que en montaña tiene más sentido que la del retorno de energía.
Pero la contracara es que es una marca de decisiones fuertes, y las decisiones fuertes se pagan cuando no coinciden con tu pie o con tu terreno. La horma angosta que sujeta tan bien es la que aprieta un pie ancho. El taco de 5 mm que salva en el barro es el que te deja sin agarre en la roca seca del pedemonte. Los 41 mm que te hacen volar en el llano son los que te aumentan la eversión de tobillo en la bajada.
Por eso, la pregunta correcta frente a una Salomon no es “¿cuál es la mejor?”, sino “¿en qué terreno voy a correr el 80% de mis kilómetros, y cuánto se me ensancha el pie a la hora y media?”. Si la respuesta es roca seca y ripio, tu suela es All Terrain, no Mud. Si tu pie es ancho, el problema no es el modelo: es la horma de la marca, y conviene saberlo antes de pagar.
Y como venimos repitiendo desde la primera nota: ninguna tabla reemplaza el examen del pie. En trail más todavía, porque acá el pie es la primera localización lesional, no la tercera. Si tenés antecedentes de esguince, uñas que se te ponen negras después de cada bajada, ampollas a repetición, dolor plantar o estás por sumar desnivel a tu entrenamiento, la consulta con el podólogo es el paso previo a la compra, no el que viene después del problema. El calzado es una herramienta, no una solución mágica.
En la próxima entrega: Salomon en el asfalto. Aero Glide, Alphaglide, Sonic y el resto de la línea de calle, y una pregunta que se responde sola cuando uno mira la historia de la marca: ¿qué pasa cuando una empresa que aprendió a sujetar el pie sobre terreno inestable tiene que diseñar para una superficie que no se mueve?
Fuentes
- Salomon, fichas técnicas oficiales de producto (salomon.com y salomonstore.com.ar), agosto 2026.
- Salomon, “What is Contagrip®”, documento técnico oficial de marca.
- Viljoen, C.T. y cols. (2021). Epidemiology of Injury and Illness Among Trail Runners: A Systematic Review. Sports Medicine, 51(5), 917–943.
- Jiang, X., Sárosi, J. y Bíró, I. (2024). Characteristics of Lower Limb Running-Related Injuries in Trail Runners: A Systematic Review. Physical Activity and Health, 8(1), 137–147.
- Kettner, C., Stetter, B.J. y Stein, T. (2025). The Effects of Shoe Sole Thickness on Running Style and Stability During Downhill Running at Different Speeds. European Journal of Sport Science, 26(1), e70116.
- Mediciones instrumentales independientes de mediasuela, taco, peso y retorno de energía: RunRepeat (protocolo de laboratorio).
(*) Licenciada en podología Cecilia Fernández
- Directora de Carrera: Tecnicatura Universitaria en Podología – Universidad Maza.
- Directora de Carrera: Licenciatura en Podología – Universidad Maza.
- Ex Coordinadora de carrera: Tecnicatura Superior en Podología IES9021 Tecnológico Junín.
- Carrera docente: Ortopodología (Universidad Maza – IES 9021 ); Podología legal y bioética (IES9021); Podología Deportiva (Universidad Maza); Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Biomecánica (Universidad Maza); Tesina (Universidad Maza); Prácticas profesionalizantes 1 (IES9021); Onicología (IES9021)
- Posgrado en “Abordaje integral de pie diabético”; “Neurodesarrollo infantil aplicado a la podología”; “Podología forense”.
- Emprendimiento: Podología Integral Cuyo – Ubicado en la Barraca Mall local 40ª planta alta y en Adolfo Calle 249 Guaymallén. WhatsApp: 2612775573. Instagram: click acá para acceder.





