Daiana Sarmiento es fotógrafa profesional, agente inmobiliaria, andinista y trail runner.
Como buena amante de la montaña, este año decidió que sus vacaciones consistirían en visitar el Parque Aconcagua para, junto a sus amigos de Aconcagua Vision, intentar hacer cumbre en el “Centinela de Piedra”.
Allí, en lo alto, donde se siente libre, intentaría encontrarse a sí misma, motivarse, superarse, desafiarse y hacerse más fuerte.
De paso, en la cordillera, donde la montaña te pide todo, y algo más, aprovecharía el colosal esfuerzo para cincelar aún más su espíritu de trail runner.

Como un pájaro libre
Vale la pena que sepamos qué significa para Daiana la montaña, porque es una verdadera lección de superación personal.
“Para mí, la montaña -afirma- es el lugar donde mi alma se siente libre. Es donde me encuentro conmigo misma, donde el ruido desaparece y todo se vuelve más claro. En la montaña encuentro motivación, calma y desafío al mismo tiempo. Es el espacio donde me supero, donde aprendo a confiar en mi cuerpo y en mi cabeza, y donde me doy cuenta de la fortaleza que muchas veces no veo en la rutina diaria. Cada paso me recuerda de lo que soy capaz. También es un recordatorio constante de lo afortunada que soy de poder vivir estas experiencias, de moverme, de sentir y de estar presente. La montaña me exige, pero al mismo tiempo me regala mucho más de lo que pide”.

Enseñanza
Como dijimos, Daiana, junto a sus amigos de Aconcagua Vision, intentó hacer cumbre en el “Centinela de Piedra”.
No pudo ser porque la diosa montaña, con sus caprichos, dispuso que se presentara un fuerte temporal que impidió escalar el último tramo.
Lejos de ser un fracaso, para ella, la experiencia fue muy positiva porque aprendió una verdadera lección: “No pudimos hacer cumbre por las condiciones climáticas. Lejos de vivirlo como una frustración, lo siento como una gran enseñanza. En la montaña no siempre se llega, pero siempre se aprende. Saber escuchar, frenar y volver también es parte del camino”.

Trail runner
Daiana es una corredora de montaña apasionada. Todo lo que hace es en función de su afición por el trail. Su expedición al Aconcagua no podía ser la excepción.
Al respecto, confiesa: “Todo lo que hago en la montaña es parte del entrenamiento. No solo desde lo físico, sino también desde lo mental y lo emocional. Hoy no tengo carreras confirmadas en el calendario, pero me gusta dejar espacio a que la vida me sorprenda con desafíos, como fue esta experiencia en el Aconcagua”.

Agradecimiento
Ya en la Ciudad de Mendoza, Daiana sigue muy ocupada con su trabajo y sus entrenamientos. El tiempo se agotó para nuestra charla. Por lo que nos tenemos que despedir.
Sin embargo, antes del saludo de rigor, no quiere dejar de agradecer “a los chicos de Aconcagua Vision, que me invitaron a vivir esta expedición, pude sumar una experiencia que sin dudas deja una base enorme para lo que venga, sea una carrera o un nuevo desafío”.





