Las huestes del profesor Gustavo Pérez están entrenado con todo durante este largo y caluroso enero.
Los chicos de Trisports están a puros fartleks, pasadas, progresiones y fondos en los distintos terrenos de General Alvear.
Más allá de la variedad de escenarios alvearenses para entrenar, los pupilos de Pérez suelen hacer sus ejercicios en las costas del Atuel.
Es que allí aprovechan el frescor de las aguas del río para combatir el calor y, principalmente, bañarse luego de correr para relajar músculos y articulaciones.
El objetivo de la pretemporada es claro: tener una buena base física para poder encarar con solvencia, sin riesgos de lesiones, el nutrido calendario mendocino de running 2026.

Planificación
El “profe” Pérez nos contó con lujo de detalles cómo organizó la pretemporada, pero además nos explicó cómo diseñó el entrenamiento de sus pupilos para el resto del año.
“En general uso un ‘Sistema de Periodización Tradicional’, que abarca de 6 a 8 semanas para la ‘Preparación General’. Luego siguen unas 4 semanas de ‘Preparación Específica’, donde direcciono los planes a la especialidad de cada uno. Posteriormente encaramos el ‘Periodo Precompetitivo’, o afinamiento final, de unas 3 a 4 semanas más”.
Consignas
El líder de Trisports destacó que el espíritu de sus planes de entrenamiento se basa en dos principios.
La primera consigna del team de Pérez es “un día a la vez, donde debemos preocuparnos (sin dejar de visualizar el horizonte) en el presente: lo que me toca hoy, porque mañana será mañana. Esto nos permite ir construyendo y transitando el camino hacia nuestros objetivos con más disfrute”.
El otro concepto que aplican los chicos de Trisports es que “el día del objetivo principal vas a ser lo que fuiste durante proceso porque la magia no existe y la suerte la vas a tener si entrenaste a conciencia”.
La charla va llegando a su fin porque el profesor tiene que irse con sus alumnos, pero antes de la despedida tira una última idea: “Siempre es fundamental ser claro y realista con los objetivos personales porque cada individuo es un mundo. Por ello un plan de entrenamiento no debe perder nunca de vista la individualidad, principio clave en cualquier proceso de entrenamiento”.





