La vida de Yamil Abucet es pura pasión: pasión por los números (es contador) y pasión por el deporte.
Con 50 años, el running es eje de su vida ya que corriendo encontró la forma para encontrar su mejor versión como persona.
Tan es así que en su deporte favorito encontró las herramientas para superar una de las peores lesiones que puede sufrir un atleta: la rotura del tendón de Aquiles.
Los inicios
Yamil practicó fútbol entre los 12 y 19 años, momento que dejó para afrontar con éxito sus estudios universitarios.
Inquieto, no podía dejar el deporte, por lo que entre 2010 y 2013 se dedicó al running, deporte que retomó con todo en el 2018.
Pasión
Con el pedestrismo Yamil encontró un “cable a tierra” para desconectarse del estrés de sus largas jornadas laborales y un medio excepcional para la sociabilidad ya que gracias al trote encontró muchos amigos.
“El running empezó para mí como un cable a tierra, pero gracias a él descubrí un montón de cosas, como la pasión o el compartir experiencias con amigos”, confesó a Mendoza Corre en el costado de la Pista Provincial de Atletismo.
Obstáculo
Todo iba muy bien con sus entrenamientos semanales hasta que, en marzo 2023, en un partido de fútbol, al encarar un pique, se le cortó el tendón de Aquiles.
Esta circunstancia, que para muchos habría significado un bajón anímico y psicológico casi irremontable, ayudó a Yamil a encontrar su mejor versión.

Resiliencia
Así las cosas, no hubo tiempo para lamentos porque, a la semana, Yamil se sometió a la operación de rigor.
Si bien la intervención quirúrgica fue exitosa, la recuperación se lentificó porque su cuerpo rechazó uno de los puntos internos de la unión del tendón.
A pesar de las vicisitudes, nuestro personaje no se amilanó y, con una mente a prueba de balas, encaró con determinación las sesiones de fisioterapia, primero, y de gimnasio, después.
De esta manera, a paso lento, pero constante, la recuperación se fue dando casi de forma natural hasta que en septiembre pudo retomar el trote.
Los primeros pasos fueron dados tímidamente, con los temores obvios luego de sufrir una lesión tan dolorosa y complicada.
Pero con el correr de los días y las semanas todo fue fluyendo de manera natural hasta ganar en confianza, confianza que se consolidó a fin de año cuando conoció a un personaje histórico del atletismo mendocino.

Maestro
La vida llevó a Yamil a conocer a José Luis Pachmann, uno de los atletas pioneros del running mendocino, líder del team Pura Pasión.
Entre otros logros, “Kuky” tiene una victoria en 1987 de la entonces Maratón Ciudad de Mendoza, la que con el tiempo fue evolucionando hasta convertirse en la hoy legendaria MIM.
Pachmann (69) es atleta de la generación que corría con gorras de lona, remeras de algodón y zapatillas de las que hubiera. En esa época no había recursos ni tiempo para detenerse en detalles nimios como el de adquirir indumentaria “técnica”.
“Corríamos por pura pasión”, dice “Kuky” con determinación. Y agrega: “Tanto le debo al atletismo que, como me enseñó mi primer maestro, Eusebio Guiñez, lo quiero como a mi madre”.
La confesión de Pachmann no es por compromiso ni son palabras lanzadas al viento: fundó su team para enseñar, gratuitamente, lo que aprendió del atletismo durante toda su vida.

Volver a empezar
Dijimos que Yamil conoció a “Kuky” a fines de 2023.
Así, el obstáculo que le puso la vida con su seria lesión lo pudo superar gracias a la vida misma que lo llevó a conocer, casi por casualidad, a quien hoy es su entrenador.
“En Pura Pasión encontré el espacio para, una vez recuperado totalmente, retomar los entrenamientos en serio”, subrayó Yamil.
En tales circunstancias, las duras sesiones de pasadas, de cambios de ritmo y de fondos elaboradas y monitoreadas por su ahora maestro dieron muy buenos resultados.
De esta manera, en septiembre de 2024, corrió de nuevo 42 kilómetros (km) en la Maratón de Buenos Aires, donde clavó el cronómetro en 3 horas y 20 minutos. Y en junio de este año fue parte de la Maratón de Rosario, donde consiguió su actual PB, 3 horas y 09 minutos.
El futuro
No conforme con lo conseguido, Yamil correrá el próximo domingo la Maratón de Valencia, donde, afirmó, buscará su “mejor versión bajando mi marca personal”.
Pero su sueño no se detendrá ahí ya que tiene como objetivo encarar más adelante una Major: la Maratón de Berlín.
Agradecido
El tiempo se agota para nuestra entrevista. Es que Yamil tiene que entrenar.
Pero antes de despedirse, nos pide que resaltemos que todo su proceso de recuperación se lo debe a Jimena, su compañera de vida. “Le debo todo a ella porque me aguantó en las feas, sin ella mi recuperación hubiese sido imposible”, remarcó.






